DETRÁS DE TU MIRADA...
Inquieta,
con un cigarrillo en los labios
sentí pasar las horas,
¿Acaso esa noche supe que te amaba?
Próximos al amanecer
aun tu boca buscaba el asombro
de encontrar el primer beso,
inicio de un suspiro,
latir agitado de gemidos,
él deseo inconmensurable
de ese primer e intimo encuentro.
Con paso felino,
entre miradas furtivas
tu mano de gesto delicado, preciso, hondo,
cual minero que baja profundidades húmedas
y a pesar de los escollos,
desafía la incertidumbre de mi vida..
Entonces no fui capaz de huir
y busque el secreto de aquel palpitar,
callada y a media luz hable desnuda,
quite candados y descubrí el velo de mi alma,
esquiva de soliloquios y fantasías,
cautelosa de subir en la estación de primavera,
a un tren sin dirección alguna.
Y allí bajo la quietud
y el parpadeo de tus pestañas
nada se me hizo ajeno,
volé entre tus dedos,
en el ancho sendero de tu pecho,
en la ternura de tu mirar
en el aroma que invadía el único mundo
que existía,
estremecidos mas allá de un sueño
… con los ojos abiertos.
Caída la noche ansié tu boca,
la sensación de tu cuerpo al mío pegado,
sin pretender
mas que una silenciosa comunión.
En el techo y colgando roce un universo de estrellas
y a lo lejos
…el silbido lejano de un tren
anunciando en la sombra, estaciones de primavera...

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